La respuesta fue firme y contundente. "El gobierno federal no dialoga, no pacta ni negociará jamás con organización delictiva alguna", aseguró Fernando Gómez Mont, secretario de Gobernación de México.

 Horas antes, un hombre que se identificó como Servando Gómez Martínez, el nuevo líder del temible cártel de La Familia Michoacana, había ofrecido al presidente Felipe Calderón dialogar y buscar consensos para terminar con la violencia.

La Familia habría ordenado el asesinato de doce policías federales en Michoacán, y desató la mayor ofensiva en la historia reciente de narcotraficantes contra las autoridades de este país.

La Secretaría de Seguridad Pública no da tregua a la lucha contra el narcotráfico y envió a Michoacán 1,500 policías federales más, así como equipo aéreo y vehículos blindados, para reforzar las acciones contra La Familia.

El mandatario mexicano advirtió que los recientes ataques de bandas del narcotráfico en el país no detendrán las acciones del gobierno contra el crimen organizado.